
Luego de un año el cielo sigue desangrándose de la misma manera desde la mirada lóbrega de mi existencia.

Así se empezó a colar la noche buena por la azotea de mi apartamento. Mientras el alma llena de polvo comienza a sudar y a agrietarse.
Fuente: Fotos de Facebook Carlos Mantilla y Odilio Blanco fueron compañeros de colegio y, para nuestro dolor e infortunio, víctimas mortales...