El pájaro del insomnio ha picoteado nuevamente
la ventana de mis ojos
Migas del día que termina
alimentan su ansia de carpintero
Le muestro mi carne para que se alimente
de mis gusanos escondidos
Se amaña
Se queda
Duerme con sus ojos abiertos
Yo aún vigilo su sueño y su hambre.
miércoles, 18 de enero de 2006
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