domingo, 15 de julio de 2007

Me niego a encontrarme, me persigo, pero me escondo lo más hermético que puedo. No quiero ser Yo pero tampoco dejo puedo ser Aquello(s).

sábado, 14 de abril de 2007

Poema con solfeo de mujer

Te inventé hace dos mil años cuando
el juego de las manos no existía
cuando eran pálidos los colores del deseo.

Hoy soñamos bajo el tiempo que detiene
la brisa marinera del ayer
Insistiendo en encontrar
el código secreto de las tempestades
el último beso de los cuerpos en desande
la última lágrima de un domingo soleado
Viviendo el parpadeo del calendario
Deshojando las tardes como margaritas
Encontrando el pétalo indicado
mientras el viento se entretiene
con su música amarilla.

Solos los dos
esperando el amanecer
fabricando la rosa con tu rojo
con mi vino
con tu espera
con mi afán
Silenciando el roce para que
los vecinos no despierten.

domingo, 11 de febrero de 2007

Elegía del Abdicario

A partir de éste momento
me declaro en franca guerra
contra las sábanas blancas que
en su abrazo de hilo
retienen el húmedo perfume
de las ganas de la entrega
de los imperdonables encuentros.

Renuncio a la antigua manía
de ofrecerle mi destino
a los dioses obsoletos
de la impotencia, el temor
y la cristiandad.

Decido remover el cemento
bajo mis suelas,
desandar con zapatos rotos
el rumbo polvoriento de mi suerte
Apretarle el cinturón al hambre
Y enfrentar éste mar de asfalto
Con salvavidas de papel.

Golpear a dios en plena cara
Exigirle cuentas como después
de la derrota
Cuestionar el blanco estéril
de su vestidura
porque el negro-eterno funeral aún
nos convoca.

A partir de éste momento
me declaro culpable
y alimento el ego
con la estupidez del mundo
mientras amarro mis zapatos
perfumo el mal olor
y camino erguido a santa misa de siete.

domingo, 24 de diciembre de 2006

Tarde de Navidad


Luego de un año el cielo sigue desangrándose de la misma manera desde la mirada lóbrega de mi existencia.

lunes, 25 de septiembre de 2006

Los Dueños del Silencio

Los dueños del silencio
Se asoman a la noche
Con su mueca oscura de
Algodón y vino.

La fina hoja de la herida
Coagula el mapa de los desposeídos
Un arrullo de sal
Hace estación justo en
La curva rosada de los
Cabellos infantiles.

Un dolor atraviesa
El cielo de los adjetivos
La poesía espera
En su rincón de talco
Y los vivos duermen
Mientras la espina se hunde
Y los vivos rezan
Entre algodón y vino.

martes, 2 de mayo de 2006

A partir de éste momento
he decidido odiar el ruido
de las sábanas, en las mañanas
de lluvia y en las noches de
brujería.
Renuncio a la antigua manía
de ofrecerle mi destino
a los dioses obsoletos
de la impotencia, el temor
y la cristiandad.
Decido remover el cemento bajo
mis suelas,
extender una canción que hable
de flores desde el papel, el blanco
y negro, como cuando se firma
un cheque en blanco al portador,
sin derecho a la mesura.
Ser dios en tiempo de sangre,
y oscurecer el día con una mano
frente al sol.

sábado, 15 de abril de 2006

Los Dueños del Silencio

Los dueños del silencio
Se asoman a la noche
Con su mueca oscura de
Algodón y vino.

La fina hoja de la herida
Coagula el mapa de los desposeídos
Un arrullo de sal
Hace estación justo en
La curva rosada de los
Cabellos infantiles.

Un dolor atraviesa
El cielo de los adjetivos
La poesía espera
En su rincón de talco
Y los vivos duermen
Mientras la espina se hunde
Y los vivos rezan
Entre algodón y vino.

Rememorando en despedida

Fuente: Fotos de Facebook Carlos Mantilla y Odilio Blanco fueron compañeros de colegio y, para nuestro dolor e infortunio, víctimas mortales...