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sábado, 6 de junio de 2009

Estío

Es penosa la espera del alma
deja una tímida lluvia de voces
en la piel
Un sabor a luna que congela
los labios
Y un cuerpo inhabitable como
después del deseo

Todo se sucede cuando el alma
se sostiene del último hilo
en la herida
y duele en la punta de los dedos
como duelen las marcas del agua
en el desierto

Se dobla un jirón del viejo vestido
Se descosen retazos a pulso de alcohol
Se habla del viento... pero aún no llueve!

Fotografía de Manuel Álvarez Bravo

martes, 19 de mayo de 2009

Moridiendo el reloj

Le dijimos a la mañana
que la noche era una hechicera de pueblo
Servimos la endiablada voz del despertador
en una taza de café
La calle eructaba petróleo
Y como salidos del abismo
mil rostros ocuparon el vacío del andén
Comenzamos a morder el reloj
para evitar nos diera alcance
Pero no tuvimos en cuenta que
la hora es como una guitarra
donde los hombres necesitan ser rasgados
para encontrar uno a uno sus silencios

Es tarde lo que se pega a los dedos
cuando se asoma a la ventana
con la intención de darse alcance en un poema

Tal vez estaremos trazando el mapa
de las calaveras sin dueño
sin preguntar quién duerme
cuando se apaguen los días.

sábado, 9 de mayo de 2009

Viernes de Do menor

Cómo decirle a la piel
que olvide su abrigo de lunas
Cómo decirle al alma
que esconda sus pordioseros de oficio
Es como intentar lenguaje de humanos
en un país de negros alfileres en el pecho

Decirle a los días que guarden
su ropaje de porcelana para evitar
el sordo golpe del reloj contra el espejo
Es querer prohibirle a ésta soledad
su almuerzo de rata vieja
en algún rincón de la casa

Por eso golpeo contra mis muros de cristal
Por eso le arrebato a la noche una arruga de tiempo
para tejer en silencio el traje que he
de llevar al circo de los vivos

Por eso estoy aquí
con el sabor ácido de las palabras en los dedos
Invitando al alma a desangrar sus pordioseros
Invitando a ésta piel para que alimenta la luna

Señor Vallejo:
Hoy no ha venido nadie;
y hoy qué poco he muerto en ésta noche!

Rememorando en despedida

Fuente: Fotos de Facebook Carlos Mantilla y Odilio Blanco fueron compañeros de colegio y, para nuestro dolor e infortunio, víctimas mortales...