domingo, 10 de mayo de 2009

Siniestras confusiones

Supo que era la dirección equivocada cuando limpiando afuera su machete pudo ver sobre la puerta un ocho en lugar de un tres.

2 comentarios:

Carlos Augusto Pereyra Martínez dijo...

Y gótico y real para un país como el nuestro. Saludos, viejo pana.

brenda abril silva dijo...

ufffale... qué situación tan cruel... sobretodo porque yo en su lugar pasaría directamente al sitio correcto para hacer lo que tenía que hacer...