miércoles, 16 de febrero de 2011

Danzando entre lluvia

foto mía del duoro en Oporto
El cielo golpea mi ventana
se desgrana por el vidrio
dejando un mapa de agua
sin costas, con fronteras empañadas

Ismael Serrano estrangula su guitarra
más allá del Vértigo que pide postales
que atraviesa naufragios e inventa reyes sin corona
entre una revolución de flores y colores

Abajo, vestidos de oscuro, se agilizan
los afanes, chapotea la prisa y
los murciélagos redondos emprenden su vuelo de metal
formando una procesión de desaparecidos

Cada cinco tazas de café me apresuro
a contar gaviotas
a descifrar el gesto de las piedras que se acumulan en mi alma
Esta ciudad cada media hora llora
cada dos segundos gime
cada minuto y medio se deja penetrar por el sexo líquido
que hace mil años serpentea entre sus piernas
Y yo descubriéndole humedades
poniéndole tildes a sus voces sin acento

Oporto huele a sal
a tibio enamoramiento
a caricias bajo la mesa
Pero cuando escarbo en sus encías
recuerdo el beso negro de una Francia que aún me espera.


Oporto - Portugal

1 comentario:

Carlos Augusto Pereyra Martínez dijo...

Aquí ha empezado a llover de nuevo, y si te espera, Juancho, el beso negro de Francia, aquí nos espera la vagina ahíta y voraz del fenómeno climático de la Niña. Un abrazo pluvial. Carlos