domingo, 13 de febrero de 2005

El Último Habitante de La Nada

Pero el tiempo tuvo el sabor del pasto verde
Y las voces de los niños
Se escucharon entre el chasquido
De abandonadas canicas en el parque
Lo más importante era estar atento
Al descuido pasajero del ángel de burdel
Quien bajo sus alas de cristal
Llevaba pegado en cinta negra
El nombre del último habitante de La Nada.
Y las voces de los niños
Se escucharon bajo la pestaña abandonada
De un parque visitado por ausencias.

Ahora lo mejor será ir de compras
Olvidar la caída de las hojas en otoño
Y sentir el beso frío del silencio
Que todos los años cobra sueldo
Con la llegada del último habitante de La Nada.

sábado, 12 de febrero de 2005

Jueves o Viernes

El fuego enamorado
Inventa sus sombras junto a la tarde
Y el viernes se adormila cual
Ratón de porcelana.
Me voy dando cuenta cómo la tarde
al igual que todo aquello llamado patria-
está hecho de todo aquello que no tengo.
Persigo un olor de axila
Bajo el pubis de la infanta que inocente...
Se aproxima.
Suena la cafetera bajo los labios ausentes
De aquellos desposeídos en sus bolsillos rotos.
Miren mis pasos sobre el polvo de las charcas
Den cuenta de la página oscura
Pegada en la punta de mis ojos.
La suela de mis zapatos habla de unas huellas
Que se detienen y no avanzan
Porque el camino va persiguiendo
Letras escritas
Sobre una tarde –quizá viernes o jueves-
Que más parece un libro de leyendas.

viernes, 11 de febrero de 2005

Levedad de los Seres

Cuerpo sin fin
Sin límites
Habitado en la nada
Por caídas de otoño
El beso del frío cerrando
El principio de dos manos enlazadas
Bajo una selva en extinción.
Mirando a través de la vieja cerradura
Llegan los mundos impensables
Del tiempo
Y se congelan en la memoria
Desnudos los instintos como dos aguas.
Tanta soledad oculta y habitada
Alcanza la punta del papel
Y prepara el límite de la niebla.
Levedad de cuerpos mutilados
En la ceniza.
Levedad de pesos cada vez más
Densos en su oscura eternidad.
Y como dos mares congelados
En la punta de una lágrima
Los recuerdos se conservan
Mientras Picasso se desnuda bajo el agua.

miércoles, 9 de febrero de 2005

Las Comarcas del Hambre

Por las Comarcas del Hambre
Se doblaron las huellas
Sobre el polvo.
Imaginen una cena
De Ave Marías inconclusas
Pero el hambre tiene sus
Discretas ventajas:
Almuerza Padrenuestros sin
Tenedores de plata
Y cena con las sombras
Bostezos de niños sonrientes.
Con ayuda de dos meses
En destierro
El espejo multiplica las miserias
Y en la calle alguien sueña aún
Sobre una almohada de piedra.
Tantas luces en la Comarca del Hambre
Que el polvo recoge sus huellas
Visitando a diario y sin prisa
La mesa que con paciencia le espera.

lunes, 7 de febrero de 2005

Un día de...

Como palabras no pronunciadas en la ausencia
Así se vivió la última guerra de la Luna
En los espejos
Huyeron de si mismo los cuerpos
Cuando un hombre cruzó el umbral del viento
Y la hierba aplaudió con tu silencio.
Fueron tejiéndose uno a uno todos los encajes sueltos
Al descuido de un siglo en su carrera de ladrón.
Pienso en la caja de cristal oculta
En el último rincón de tu morada
Y en el diario leído por las polillas del tejado.
A veces la guerra continúa junto a mi cama
De noche
Y los disparos se escuchan tan cerca
Que es imposible oír tu ausencia bajo la
Almohada.
El siglo persiste como ladrón
Entre mis libros
Mientras la luna aún refleja
Tu mirada en los espejos.

Rememorando en despedida

Fuente: Fotos de Facebook Carlos Mantilla y Odilio Blanco fueron compañeros de colegio y, para nuestro dolor e infortunio, víctimas mortales...