martes, 8 de febrero de 2005

Un día de...

Como palabras no pronunciadas en la ausencia
Así se vivió la última guerra de la Luna
En los espejos
Huyeron de si mismo los cuerpos
Cuando un hombre cruzó el umbral del viento
Y la hierba aplaudió con tu silencio.
Fueron tejiéndose uno a uno todos los encajes sueltos
Al descuido de un siglo en su carrera de ladrón.
Pienso en la caja de cristal oculta
En el último rincón de tu morada
Y en el diario leído por las polillas del tejado.
A veces la guerra continúa junto a mi cama
De noche
Y los disparos se escuchan tan cerca
Que es imposible oír tu ausencia bajo la
Almohada.
El siglo persiste como ladrón
Entre mis libros
Mientras la luna aún refleja
Tu mirada en los espejos.

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