
Cómo decirle a la piel
que olvide su abrigo de lunas
Cómo decirle al alma
que esconda sus pordioseros de oficio
Es como intentar lenguaje de humanos
en un país de negros alfileres en el pecho
Decirle a los días que guarden
su ropaje de porcelana para evitar
el sordo golpe del reloj contra el espejo
Es querer prohibirle a ésta soledad
su almuerzo de rata vieja
en algún rincón de la casa
Por eso golpeo contra mis muros de cristal
Por eso le arrebato a la noche una arruga de tiempo
para tejer en silencio el traje que he
de llevar al circo de los vivos
Por eso estoy aquí
con el sabor ácido de las palabras en los dedos
Invitando al alma a desangrar sus pordioseros
Invitando a ésta piel para que alimenta la luna
Señor Vallejo:
Hoy no ha venido nadie;
y hoy qué poco he muerto en ésta noche!