viernes, 21 de enero de 2005

débano oscuro

El viento colgado
de sus trenzas oscuras
juega con las moscas
que se aproximan incautas

Se une al silencio
la sombra de los pájaros
con sus graznidos de algodón

No se oyen los sonidos
se ven sus ondas elípticas
como pinturas de Chagall
acuchilladas contra el muro

Los venados con sus patas
enlunadas
beben las uvas rojas
de la mano que aún vigila la
herida

Nadie preguntó por los signos
dibujados sobre la piel delgada
del agua
Era la ocasión de descargar el fajo
de uñas secas contra la carne
sin esperar las gotas de un año largo

Muchos hablan de ríos podridos
de pies descalzos y cuerpos mutilados
Pero más allá de la niebla
las rosas nos vigilan
nos esperan.

2 comentarios:

johiko dijo...

simplemente estas loca...
^^'

Mujer sin demonio... dijo...

Bellas letras... saludos desde mi jaula...