martes, 25 de enero de 2005

Sabbat de Papel


Luzbel se ha vestido de fiesta
Para esta noche que huele a lluvia
Entre el miedo y el espejo
Da sentencia con su mueca de cobalto
Me azota con el vidrio de su risa
Y clava mil tildes en la punta de mis dedos
El Negro Caballero no sabe de orquesta
Ni de sueños a mitad de la vendimia
Él solo sabe de juegos malditos
De creyones rosados en la sangre
Y de encías rojas contra caries y saliva
Voy mostrándole el alma que huele a hierba
Para espantar su fábula de santero
Engañándole con dos-puntos en el pecho
Fingiendo un crujir de papel en el bolsillo
Vendiéndole mis huesos un sábado
Cambiándole mis sombras por ropa vieja
Para después rasgarme en sus uñas
Y deslizarme por sus venas como sangre
Fuego de infierno
Antes de que salga la luna.

2 comentarios:

Mujer sin demonio... dijo...

"El alma que huele a hierba" me encantó esta frase... y no sé cómo poner lo que me ha recomendado, ja... saludos desde mi jaula...

valeria dijo...

sería mejor si no sólo sonara a sentencia...