lunes, 31 de enero de 2005

El País de los Espejos

Hay una guerra silenciosa que escondida
Avanza entre la hierba mojada
Los tambores del espejo anuncian
El encuentro de dos barcos
Navegando sobre mares de papel
Van vestidos de ceniza los dardos
Lanzados un Lunes que nunca
Llegará.
En el Reino de los Sables las
Tardes no avanzan
Solo pasan como caracoles alados
Persiguiendo la herida en la punta del metal.
La danza negra se desliza entre los dedos
Mientras los marineros van bebiendo a gritos
El mar que aún persiste en su humedad.
El País de los Alfileres Negros
Vive en la pupila estática de sus muertos
Congelando tardes que sonaban a
Noviembre sabiéndose
Enero.

No hay comentarios.: